tendencias

Inspiración Montessori: Tendencias humanas

Tal día como hoy, hace 148 años, nacía Maria Montessori. Una mujer valiente y luchadora cuyo enfoque científico y mirada integral revolucionó el mundo pedagógico, una mujer cuyo legado y filosofía sigue sorprendiéndonos e inspirándonos hoy en día, a pesar del paso de los años.

Hoy, en celebración y agradecimiento a su gran legado, hablo de uno sus enfoques del que tal vez no se habla tanto aunque no por ello es menos importante: Las tendencias humanas.

Resultado de imagen de maria montessori

Una perspectiva global, natural, una educación cósmica… y una mirada, como siempre, cimentada en el amor. La base de esta gran pedagogía 😀

Como seguramente sabes, el niño, durante los primeros años de vida, trabaja para adaptarse a su entorno más inmediato. Necesita sentir que pertenece a la comunidad y, con este objetivo, su mente absorbente hace que tome la forma y costumbres de su ambiente. Y aunque al principio este contexto se limita al espacio tangible que el niño puede explorar y percibir sensorialmente, al acercarse a la niñez (6 – ­12 años, segundo plano de desarrollo) su necesidad de dominar el medio se expande ya no sólo a su ambiente sino hacia el mundo.

Como adultos, tenemos el poder y la responsabilidad de ofrecerle, entonces, una visión clara de la humanidad tratando de responder dos cuestiones fundamentales:

1) ¿Cómo funciona el mundo?
2) ¿Cómo afecta a la humanidad el funcionamiento del mismo?

Para ello deberemos procurar que el niño tenga la mayor cantidad posible de experiencias en el mundo exterior y acompañarlo, no con distante acción didáctica sino con el asombro y entusiasmo que, en realidad, la creación merece. Pero para transmitir este mensaje de respeto a la naturaleza deberemos, obviamente, reflexionar y sentirlo verdaderamente.

Seguramente habrás escuchado el gran trabajo interno que conlleva acompañar a los niños bajo la filosofía Montessori… y es completamente cierto e imprescindible. A continuación sólo un pequeño esbozo, una reflexión que impulsa, en parte, esa transformación vital 😉

Resulta interesante reconocer en el innato egoísmo de cada ser vivo, que trabaja en favor de su propia supervivencia, el servicio implícito que ofrece de manera que, inconscientemente, favorece la vida ajena. El intercambio de dióxido de carbono y oxígeno que se da entre los vegetales y las personas es tan sólo un ejemplo de esta “cadena de favores” que surge de manera espontánea; tomar conciencia de esta gran simbiosis global infunda, cuanto menos, admiración, agradecimiento y humildad, ¿no crees?

A esta gratitud por la naturaleza es necesario sumar también el amor por la humanidad en toda su plenitud: generaciones pasadas, presentes y futuras. Porque todo lo que hoy damos por hecho fue ideado y creado con esfuerzo de nuestros antecesores; porque en un mundo cada vez más globalizado todos servimos a todos de algún modo; y porque del mismo modo que los antepasados influyen hoy, nuestras actuaciones tendrán impacto en la sociedad futura.

Un adulto consciente de esto transmitirá, por lo tanto, no sólo cuán magnífico es el universo sino lo singular de cada individuo y sabrá hacer sentir a cada niño, lo extraordinario y maravilloso que es. Así, este sentimiento calará en el pequeño, de tal manera que ya no importará qué ideología o moda surja a lo largo de su vida, pues tendrá bases suficientes para juzgar los hechos bajo una mirada de amor por la creación y buscará ya no sólo su propio beneficio sino el de toda la comunidad.

El objetivo de esta educación para la paz es, pues, favorecer la autoconstrucción del niño y ayudarlo a adaptarse a las condiciones presentes atendiendo a su propio instinto y para ello, Montessori consideraba esencial satisfacer sus tendencias naturales. Las mismas que, en realidad, permitieron a la humanidad evolucionar desde sus orígenes hasta la actualidad, pues son imperturbables a las condiciones cambiantes y al paso del tiempo.

Estas inclinaciones son comunes en cualquier contexto ya que buscan cubrir las necesidades básicas, tanto físicas como espirituales, y se manifiestan durante toda la vida del individuo como potencialidades creativas:

  • Orientación: Tener un punto de referencia y un orden favorece tanto su armonía externa como interna.
  • Exploración: Ayuda a encontrar todo lo que requiere para satisfacer sus necesidades.
  • Observación / Abstracción: Gracias a su mente matemática analiza el entorno y a través de la inteligencia y el razonamiento imagina algo que no existe pero que cree de utilidad.
  • Trabajo: El cuerpo se pone al servicio de la mente para llevar a cabo aquello que ha ideado.
  • Autoperfección: La curiosidad y la experimentación persiguen la eficiencia y a través de la repetición se aproxima a la perfección.
  • Autocontrol: Para dominar el ambiente es necesario primero dominar su propio cuerpo.
  • Comunicación: Imprescindible para transmitir la información y el conocimiento.

La lista se completa sumando la inclinación hacia lo artístico y lo espiritual, incluyendo el cuestionamiento de la propia existencia junto a la necesidad de sociedad y sentimiento de pertenencia a la comunidad.

Cabe destacar que, aunque estos impulsos se dan de manera inconsciente y espontánea, los obstáculos pueden debilitarlos o desviarlos. Ejemplo claro es el hecho de que nuestra sociedad esté cada vez más desconectada de la naturaleza, más deshumanizada e incluso perdida en la pobreza espiritual. Por tanto, la misión de los ambientes Montessori es reconocer estas tendencias naturales para retomarlas, respetarlas y responder a ellas con el fin de que cada niño desarrolle al máximo su propio potencial.

Seguramente conoces una famosa canción de Macaco que dice… “Volver al origen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber…” Estoy segura de que Maria Montessori estaría completamente de acuerdo con ella y ya que estamos de celebración, le doy al play y me alejo bailando 😛

¡Si te ha gustado, compártelo!

Y si no quieres perderte nada, síguenos en Instagram y Facebook

facebookpinterest

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

11 + 9 =